{"id":174,"date":"2024-04-01T07:40:56","date_gmt":"2024-04-01T07:40:56","guid":{"rendered":"https:\/\/niramart.com\/revista-magazine\/lu-xun-el-ingeniero-de-la-providencia-2\/"},"modified":"2024-04-01T07:40:56","modified_gmt":"2024-04-01T07:40:56","slug":"lu-xun-el-ingeniero-de-la-providencia-2","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/niramart.com\/revista-magazine\/lu-xun-el-ingeniero-de-la-providencia\/","title":{"rendered":"Lu Xun, el ingeniero de la Providencia"},"content":{"rendered":"<div id=\"main-col\">\n<div id=\"content\">\n<article class=\"post-823 post type-post status-publish format-standard hentry category-c39-articulos-espanol category-no-5-6-s5-articulos tag-diego-vadillo-lopez tag-lu-xun category-18-id category-127-id full-content meta-position-left-pullout fix\" id=\"post-823\">\n<header class=\"post-header title-container fix\">\n<div class=\"title\">\n<h1 class=\"posttitle\"><a href=\"https:\/\/niramart.com\/revista-magazine\/lu-xun-el-ingeniero-de-la-providencia\/\" class=\"entry-title\" rel=\"bookmark\" title=\"Lu Xun, el ingeniero de la Providencia\">Lu Xun, el ingeniero de la Providencia<\/a><\/h1>\n<\/div>\n<div class=\"date\"><span class=\"month\">Apr<\/span> <span class=\"day\">08<\/span><span class=\"year\">2013<\/span><\/div>\n<\/header>\n<p> <span class=\"post-format-icon\">&nbsp;<\/span><span class=\"updated\" title=\"2013-04-08T15:51:31+00:00\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<div class=\"entry-container fix\">\n<div class=\"entry fix\">\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\"><strong>Diego Vadillo L\u00f3pez<\/strong><\/p>\n<div style=\"width: 410px\" class=\"wp-caption alignleft\">\n<p class=\"wp-caption-text\">Lu Xun<\/p>\n<\/div>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">Quiz\u00e1 pueda resultar al lector un tanto extravagante el t\u00edtulo que antecede a estas l\u00edneas; no osar\u00eda yo rebatir tal estupefacci\u00f3n, motivo por el que comenzar\u00e9 trabando una serie de consideraciones que contribuyan a esclarecer el itinerario seguido en pos de llegar al mencionado encabezamiento.<\/p>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">Hoy, en plena era de la Globalizaci\u00f3n, la interrelaci\u00f3n entre naciones, etnias, religiones, etc\u00e9tera ha adquirido carta de normalidad. Pero eso es hoy. Actualmente, en lo que a Espa\u00f1a respecta, por ejemplo, cohabitamos a diario con multitud de ciudadanos procedentes de ese inmenso pa\u00eds que es China. Todos, en uno u otro momento, hemos sido clientes de un restaurante o de un bazar cuyos propietarios eran de procedencia china. Aun m\u00e1s, raro es el barrio de una gran ciudad que no cuente con un comercio \u201cchino\u201d.<\/p>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">Pese a ello, no deja de resultarnos ignota la idiosincrasia que estos nuevos convecinos portan. No en vano, proceden de una cultura tambi\u00e9n milenaria y se manejan en un sistema ling\u00fc\u00edstico muy distinto al indoeuropeo.<\/p>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">En la historia m\u00e1s reciente, cuando China cupo en el punto de mira de las potencias occidentales, \u00e9ste era un pa\u00eds de dif\u00edcil penetraci\u00f3n, con una fachada costera que conformaba una barrera geol\u00f3gica que tambi\u00e9n contribu\u00eda al aislamiento. Extens\u00edsimas cordilleras y desiertos \u201cextremos\u201d supon\u00edan un hiato \u201ca priori\u201d inexpugnable desde un punto de vista eurasi\u00e1tico.<\/p>\n<div style=\"width: 510px\" class=\"wp-caption alignleft\">\n<p class=\"wp-caption-text\">Lu Xun<\/p>\n<\/div>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">La \u00faltima dinast\u00eda que conoci\u00f3 China fue la Qing, procedente de Manchuria, y su implantaci\u00f3n data del a\u00f1o 1644. El sistema organizativo entonces orbitaba bajo la \u00e9gida del Emperador. Un escalaf\u00f3n m\u00e1s abajo la administraci\u00f3n del imperio chino era llevada a cabo por los mandarines, un cuerpo de funcionarios elegidos a trav\u00e9s de concursos literarios.<\/p>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">El pa\u00eds no conoci\u00f3 un sistema feudal o equiparable a \u00e9ste, sino que se sustentaba en una sociedad rural homog\u00e9nea distribuida en aldeas. Esta idiosincrasia sumada a la inexistente estima por el oficio militar y el mercantilismo contribu\u00edan al inmovilismo que imper\u00f3 muy largo tiempo.<\/p>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">As\u00ed las cosas, a partir del segundo tercio del siglo XIX, Gran Breta\u00f1a, Francia y Estados Unidos empezaron a intentar entablar relaciones con China. Esto propiciar\u00eda una rebeli\u00f3n en la zona sur contra el norte del pa\u00eds donde se establec\u00eda la dinast\u00eda que hab\u00eda permitido la penetraci\u00f3n de los \u201cb\u00e1rbaros occidentales\u201d. El levantamiento de los Taiping supuso una rebeli\u00f3n nacionalista china contra una dinast\u00eda a la que consideraban, adem\u00e1s de extranjera, connivente con los pa\u00edses del Occidente. Pese a las guerras del opio, Francia y Gran Breta\u00f1a acabaron por apoyar al Gobierno imperial dado que los insurrectos abogaban por dinamitar el comercio exterior.<\/p>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">Sum\u00e1ndose a todo lo anterior, a fines del XIX, tom\u00f3 cuerpo el movimiento de los \u201cb\u00f3xers\u201d contra las misiones exteriores. Finalmente, a la emperatriz Tseu-Hi no le qued\u00f3 otra que modernizar la Administraci\u00f3n, temerosa de un posible reparto del pa\u00eds entre las potencias occidentales y el ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">Con el paulatino abandono de las tradiciones pol\u00edticas, de la divinizaci\u00f3n imperial, o la derrota en la guerra chino-japonesa de 1894-1895, la ca\u00edda de la vieja Dinast\u00eda manch\u00fa era esperable. Y el s\u00edmbolo de la revoluci\u00f3n que se avecinaba fue el canton\u00e9s Sun Yat Sen, un sujeto antiimperialista y muy prooccidental. Por aquellos a\u00f1os proliferaban las sociedades secretas hasta que, en 1911, se materializ\u00f3 una sedici\u00f3n militar que acab\u00f3 con la Dinast\u00eda manch\u00fa. Y fue, entonces, cuando Sun Yat Sen se convirti\u00f3 en el simb\u00f3lico Presidente de la Rep\u00fablica inaugurada en Nank\u00edn (en 1912). Mas pronto qued\u00f3 relegado por el \u00faltimo jefe de Gobierno del r\u00e9gimen anterior.<\/p>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">As\u00ed se dio paso a un periodo confuso con predominio de una inercia centr\u00edfuga, panorama en el que entran en escena los \u201cse\u00f1ores de la guerra\u201d. Y, en paralelo, ir\u00e1 surgiendo en medios intelectuales un nacionalismo renovador, nada nost\u00e1lgico del pasado. Esta corriente ideol\u00f3gica hallar\u00eda cauce en un partido de corte leninista: el Kuomintang, dirigido por el sucesor de Sun Yat Sen, Chiang Kai-Shek. Este partido-movimiento, pese a ser independiente del embrionario PC Chino, estaba representado en las reuniones de la Internacional Comunista. No obstante, en 1923 los comunistas se adhirieron.<\/p>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">El kuomintang reunific\u00f3 el pa\u00eds sometiendo a los se\u00f1ores de la guerra, que fueron acusados de complicidad con el imperialismo extranjero.<\/p>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">Chiang kai-Schek estableci\u00f3 en Nak\u00edn, en el centro de China, un gobierno de corte autoritario. Expuls\u00f3 a los comunistas de las ciudades donde comenzaban a crear soviets, motivo por el que se hubieron de replegar hacia las zonas m\u00e1s remotas del pa\u00eds, iniciando la c\u00e9lebre \u201clarga marcha\u201d.<\/p>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">Cuando, tras la Segunda Guerra Mundial, Jap\u00f3n abandona sus conquistas asi\u00e1ticas, el Partido Comunita comenz\u00f3 una guerra civil que acabar\u00eda, en 1949, con la instauraci\u00f3n de la Rep\u00fablica Popular China.<\/p>\n<div style=\"width: 461px\" class=\"wp-caption alignright\">\n<p class=\"wp-caption-text\">Lu Xun<\/p>\n<\/div>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">Mao, poeta, guerrillero y fil\u00f3sofo, consigui\u00f3 por fin unificar un pa\u00eds desgarrado por las guerras civiles y expoliado por los se\u00f1ores de la guerra. \u00c9l, que fue uno de los doce fundadores del PC Chino en 1921, supo ver el potencial revolucionario del campesinado, m\u00e1xime siendo china un pa\u00eds con nulo proletariado industrial.<\/p>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">Tras ser instado por Estados Unidos y la URSS a negociar con Chiang Kai-Shek y, por ello, cederle muchos de los territorios controlados por los comunistas, ante la imposibilidad de conseguir un gobierno de coalici\u00f3n, se entr\u00f3 en guerra civil, empleando los comunistas la t\u00e9cnica de la guerra de guerrillas con feliz resultado.<\/p>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">Y as\u00ed es como Mao pas\u00f3 a ser el m\u00e1ximo l\u00edder chino hasta su muerte, en 1976.<\/p>\n<p align=\"center\">* * *<\/p>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">Tras el anterior y sucinto recorrido por la historia de China en lo que se refiere a la transici\u00f3n intersecular XIX-XX, la que vivi\u00f3 Lu Xun (1881-1936), nos centraremos en este peculiar y nada longevo escritor que, pese a todo, goz\u00f3 de gran resonancia p\u00f3stuma en China, siendo tambi\u00e9n uno de los escritores de su pa\u00eds con mayor proyecci\u00f3n exterior.<\/p>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">De entre los no muy numerosos datos en torno a la vida de Lu Xun cabe destacar su talante aperturista, del cual es fehaciente ejemplo el hecho de que abogase por la modernizaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica, empleando la lengua vern\u00e1cula en sus obras, en lugar del chino tradicional.<\/p>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">Lu Xun, adem\u00e1s, fue estudiante de medicina \u201cinterruptus\u201d, pues, a su parecer, era la cultura china la que estaba muy necesitada de \u201cgalenos\u201d. Reconozco que puedo, a d\u00eda de hoy, empatizar con nuestro escritor. En un tiempo, servidor enarbolaba con grande severidad la consideraci\u00f3n de que cuando falta la salud nada m\u00e1s importa. Y no es que me desdiga plenamente cuando escribo estas l\u00edneas, sino que tratando con un sacerdote de esa religi\u00f3n que es la Cultura, \u00e9ste me dijo, haci\u00e9ndome, a la vez, atemperar mis anteriores premisas: \u201cPrimero la Cultura. Incluso antes que la salud. Sin Cultura no importa vivir, ya que sin Cultura se pasa por la vida como una sombra, sin plenitud\u201d. Algo parecido debi\u00f3 pensar el bueno de Lu Xun cuando abandon\u00f3 la medicina.<\/p>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">Y metido en harina literaria sostuvo intensas pol\u00e9micas, como la librada con otro escritor, Liang Shiqiu, el cual era partidario de la Literatura como cauce para la expresi\u00f3n de sentimientos, sin m\u00e1s implicaciones. El adoctrinamiento pol\u00edtico, por tanto, hab\u00eda de quedar al margen de \u00e9sta.<\/p>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">Pese a suponer que enfrente de tales argumentos ten\u00eda a Lu Xun, leyendo, por ejemplo, los escritos del mismo que siguen a esta introducci\u00f3n, mucho me temo que no muy lejos, en el fondo, de las premisas de Liang Shiqiu deb\u00eda andar nuestro escritor, siendo pol\u00e9micas anejas las que enconasen ap\u00f3crifamente su postura en plena batalla dial\u00e9ctica, la cual recog\u00eda algunos otros desencuentros.<\/p>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">Tambi\u00e9n colegimos que la cercan\u00eda, que no pertenencia, al Partido Comunista, a trav\u00e9s de la Liga de Escritores de Izquierda, pudo seguramente deberse a la \u00e9poca de turbulencias que le toc\u00f3 vivir. Este matiz debi\u00f3 incidir tambi\u00e9n en el punto de vista desde el que parece divisar el mundo exterior, muy amargo.<\/p>\n<p align=\"center\">* * *<\/p>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">\u201cDiario de un loco\u201d es la m\u00e1s c\u00e9lebre de las poco numerosas obras de Lu Xun, a \u00e9sta le sigue una secuela, \u201cLa verdadera historia de Ah Q\u201d.<\/p>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">Llegados a este punto es cuando vamos a poder empezar a entender el porqu\u00e9 del t\u00edtulo de nuestra introducci\u00f3n&#8230; pero no nos adelantemos&#8230;<\/p>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">En \u201cDiario de un loco\u201d, a trav\u00e9s del t\u00f3pico del manuscrito encontrado, nos presenta el narrador el diario de un amigo que hab\u00eda estado enfermo y que durante su convalecencia hab\u00eda concebido tales escritos. A partir de entonces, el lector tendr\u00e1 acceso a un estremecedor relato en el que se emplea la t\u00e9cnica del mon\u00f3logo interior para darnos cuenta de una serie de circunstancias sentidas a flor de piel, toda vez que quien nos las refiere padec\u00eda una man\u00eda persecutoria, lo que otorga una atm\u00f3sfera opresiva, kafkiana&#8230; al texto. Tambi\u00e9n encontramos, por ejemplo, alg\u00fan gui\u00f1o hobbesiano: cuando se refiere a sus semejantes como \u201cdevoradores de hombres\u201d. Otro rasgo curioso, sobre el que vamos a incidir m\u00e1s adelante, es, ante la falta de discernimiento entre fantas\u00eda y realidad del protagonista, el consejo del m\u00e9dico, que claramente puede asimilarse a los que recib\u00eda Alonso Quijano en el \u201cQuijote\u201d del barbero o del cura entre otros. Esto dice el m\u00e9dico a su paciente en la obra de Lu Xun: \u201c\u2014No hay que dejarse seducir por la fantas\u00eda. Es necesario que est\u00e9s tranquilo y que te tomes unos d\u00edas de reposo; ver\u00e1s c\u00f3mo despu\u00e9s te sentir\u00e1s mucho mejor\u201d. Y m\u00e1s adelante emite el protagonista una proclama equiparable a las del Caballero de la Triste Figura: \u201c\u2014\u00a1Deb\u00e9is cambiar, cambiar desde lo m\u00e1s profundo de vuestros corazones! Sabed que en el futuro no habr\u00e1 en esta tierra sitio para los devoradores de hombres. Si no cambi\u00e1is, tambi\u00e9n vosotros ser\u00e9is devorados. Y aunque logren nacer muchos m\u00e1s, todos ser\u00e1n exterminados por los hombres verdaderos, como los lobos por los cazadores, como los reptiles\u201d.<\/p>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">En su l\u00f3gica delirante, hacia el final del texto se puede encontrar un pasaje que pareciera tributario de alguna de las aza\u00f1as que los dox\u00f3grafos nos han acercado, por ejemplo, de Di\u00f3genes de S\u00ednope cuando \u00e9ste buscaba al hombre, l\u00e1mpara en mano, a plena luz del d\u00eda: \u201c\u00bfC\u00f3mo voy a poder, despu\u00e9s de cuatro mil a\u00f1os de canibalismo (antes en verdad no lo advert\u00eda), encontrar a un hombre verdadero?\u201d.<\/p>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">Tambi\u00e9n, al final, busca el protag\u00f3nico loco la redenci\u00f3n de la especie humana en la infancia. Curiosa coincidencia con nuestro Goya, pintor que siempre era condescendiente con los ni\u00f1os en sus cuadros, ya que tambi\u00e9n aspiraba a una regeneraci\u00f3n en la especie, regeneraci\u00f3n que estos, a\u00fan incontaminados de ignominia, podr\u00edan posibilitar.<\/p>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">En \u201cLa verdadera historia de Ah Q\u201d tambi\u00e9n se encuentran muy diversas concomitancias con algunos cl\u00e1sicos de las letras occidentales. Primera y principalmente, con el \u201cQuijote\u201d, como ya hemos visto. No en vano se nos ofrecen las desventuras de un loco, del anterior loco.<\/p>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">Ya en 1509 Erasmo de R\u00f3tterdam escribir\u00eda su c\u00e9lebre \u201cElogio de la locura\u201d que, a decir de muchos, entre ellos Antonio Vilanova, tanto influy\u00f3 en Cervantes cuando escribi\u00f3 el \u201cQuijote\u201d. Vilanova repara en el hecho de que Cervantes fuera conocedor directo del erasmismo. Y de esta visi\u00f3n adopt\u00f3 tanto el pesimismo m\u00e1s desenga\u00f1ado, como el idealismo m\u00e1s exaltado: \u201cCervantes \u2014escribe Vilanova\u2014 inyecta la imprecisa dualidad de lo sublime y lo rid\u00edculo que Erasmo hab\u00eda se\u00f1alado como caracter\u00edstica esencial de la locura\u201d (Cfr. \u201cErasmo y Cervantes\u201d). Caracter\u00edsticas las justo antes tra\u00eddas aplicables a las peripecias de Ah Q, que, como las de Don Quijote, tambi\u00e9n acaban en tragedia.<\/p>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">Se nos refieren, como decimos, en tercera persona las desventuras de un tipo de vida contracorriente, pero antes de pasar a las an\u00e9cdotas, la voz narrativa hace un inciso al respecto del g\u00e9nero a que pertenece el texto en el que nos acabamos de sumergir. Pertenece al biogr\u00e1fico, eso s\u00ed, pero \u00bfa qu\u00e9 tipo de biograf\u00eda?: \u201cExisten varias clases de biograf\u00edas: biograf\u00edas oficiales, autobiograf\u00edas, biograf\u00edas no autorizadas, leyendas, biograf\u00edas complementarias, historias de familia, perfiles&#8230;\u201d, tras justificar por qu\u00e9 no le satisface ninguna de esas f\u00f3rmulas nos aclara el motivo por el que se conforma con el t\u00e9rmino \u201cvida\u201d, y, en efecto, \u201cvida\u201d parece adecuado, ya que nos presentar\u00e1 vivencias muy determinadas del protagonista.<\/p>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">Tambi\u00e9n Unamuno us\u00f3 el t\u00e9rmino \u201cvida\u201d en su \u201cVida de Don Quijote y Sancho\u201d, donde usaba palabras para Don Alonso Quijano trasvasables sin dificultad a las correr\u00edas de Ah Q: \u201cEs el valor que m\u00e1s falta nos hace: el de afrontar el rid\u00edculo. El rid\u00edculo es el arma que manejan todos los miserables bachilleres, barberos, curas, can\u00f3nigos y diques que guardan escondido el sepulcro del Caballero de la Locura. Caballero que hizo re\u00edr a todo el mundo, pero que nunca solt\u00f3 un chiste. Ten\u00eda el alma demasiado grande para parir chistes. Hizo re\u00edr con su seriedad\u201d. Eso es lo que le suceder\u00e1 a Ah Q, quien reun\u00eda caracteres propios de un c\u00ednico helen\u00edstico (quienes tambi\u00e9n se expon\u00edan a los insultos y el desprecio de los que los consideraban locos), como cuando no le importaba que le agrediesen llam\u00e1ndolo animal: \u201c\u2014\u00bfQue golpean a un gusano? Est\u00e1 bien, soy un gusano. \u00bfPuedo irme ya?\u201d.<\/p>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">El final de esta obra es luctuoso. No desvelaremos el porqu\u00e9, pero s\u00ed vamos a traer un pasaje del art\u00edculo de Larra \u201cUn reo de muerte\u201d, de 1835, que dice lo siguiente: \u201cDe all\u00ed a un momento una l\u00fagubre campanada de San Mill\u00e1n, semejante al estruendo de las puertas de la eternidad que se abr\u00edan, reson\u00f3 por la plazuela; el hombre no exist\u00eda ya; todav\u00eda no eran las doce y once minutos. \u2018La sociedad, exclam\u00e9, estar\u00e1 ya satisfecha: ya ha muerto un hombre\u2019\u201d. El lector entender\u00e1 el sentido que tiene incluir aqu\u00ed estas palabras cuando acabe \u201cLa verdadera historia de Ah Q\u201d.<\/p>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">Como lo prometido es deuda, que se suele decir, ahora toca la aclaraci\u00f3n del porqu\u00e9 del t\u00edtulo de este introito. Bien, como es sabido, los ingenieros, entre otras muchas cosas, dise\u00f1an puentes, y lo que he podido corroborar leyendo a Lu Xun es que existen unos universales literarios que se sobreponen a toda distancia, de ah\u00ed lo de la Providencia, una forma de expresar el azar que muchas veces une lo \u201ca priori\u201d no llamado a encontrarse. Lu Xun es un ingeniero literario que, sabi\u00e9ndolo, o no, ha trazado puentes impensados con la cultura occidental. Desconozco cuales eran los referentes y el conocimiento de las letras occidentales por parte de Lu Xun (parece ser que era lector de Nietzsche), pero lo que s\u00ed es cierto es que se maneja en algunos universales, como el desencanto existencial, y que gusta de trasgredir literariamente, mostrando una latente insatisfacci\u00f3n, algo m\u00e1s meritorio, si cabe, en un pa\u00eds regido por la moral confuciana, filosof\u00eda que busca la adaptaci\u00f3n del hombre al mundo a trav\u00e9s de un gran c\u00f3digo de m\u00e1ximas que, a su vez, persigue la armon\u00eda del cosmos, dejando poco margen de actuaci\u00f3n. As\u00ed las cosas, en entorno semejante, las disonancias est\u00e1n llamadas a ser m\u00e1s estramb\u00f3ticas aun.<\/p>\n<p class=\"bch4dcbow065stdpy\">Visto lo anterior, dif\u00edcilmente se sostiene la pol\u00e9mica que tratamos anteriormente sobre el sentimiento y el adoctrinamiento. Yo percibo en la obra de Lu Xun principalmente m\u00e1s de lo primero. Y quiz\u00e1 ser\u00eda ese el principal motivo por el que conectara con una izquierda en ciernes que ya se postulaba como alternativa a una deriva nacional corrupta y violenta que, como bien expresaba Lu Xun, generaba sus \u201coutsiders\u201d, uno de los cuales era \u00e9l.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"meta-pullout meta-left-pullout\">\n<ul>\n<li class=\"fix\"><span class=\"category\"><span class=\"icon\">&nbsp;<\/span> <a href=\"https:\/\/niramart.com\/revista-magazine\/category\/s5-articulos\/c39-articulos-espanol\/\" rel=\"category tag\">Articulos espa\u00f1ol<\/a>, <a href=\"https:\/\/niramart.com\/revista-magazine\/category\/s5-articulos\/no-5-6-s5-articulos\/\" rel=\"category tag\">N\u00ba 5-6, 2012<\/a><\/span><\/li>\n<li class=\"fix\"><span class=\"tags tax\"><span class=\"icon\">&nbsp;<\/span>Tagged with: <a href=\"https:\/\/niramart.com\/revista-magazine\/tag\/diego-vadillo-lopez\/\" rel=\"tag\">Diego Vadillo L\u00f3pez<\/a>, <a href=\"https:\/\/niramart.com\/revista-magazine\" rel=\"tag\">Lu Xun<\/a><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<\/div>\n<footer class=\"post-footer postdata fix\"> <\/footer>\n<section id=\"comments\"> <\/section>\n<\/article>\n<nav class=\"post-nav fix\">\n<table>\n<tr>\n<td class=\"previous\"><a href=\"https:\/\/niramart.com\/revista-magazine\/el-hombre-que-hace-reir\/\" rel=\"prev\"><span class=\"icon\">&nbsp;<\/span> EL HOMBRE QUE HACE RE\u00cdR<\/a><\/td>\n<td class=\"next\"><a href=\"https:\/\/niramart.com\/revista-magazine\" rel=\"next\"><span class=\"icon\">&nbsp;<\/span> Espacio en rojo<\/a><\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<\/nav>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false,"raw":""},"excerpt":{"rendered":"<p>Lu Xun, el ingeniero de la Providencia Apr 082013 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":0,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-174","page","type-page","status-publish","hentry"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Lu Xun, el ingeniero de la Providencia \u00bb Niram Art Magazine<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/niramart.com\/revista-magazine\/lu-xun-el-ingeniero-de-la-providencia\/\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Lu Xun, el ingeniero de la Providencia \u00bb Niram Art Magazine\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Lu Xun, el ingeniero de la Providencia Apr 082013 [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/niramart.com\/revista-magazine\/lu-xun-el-ingeniero-de-la-providencia\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Niram Art Magazine\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"14 minutes\" \/>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Lu Xun, el ingeniero de la Providencia \u00bb Niram Art Magazine","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/niramart.com\/revista-magazine\/lu-xun-el-ingeniero-de-la-providencia\/","og_type":"article","og_title":"Lu Xun, el ingeniero de la Providencia \u00bb Niram Art Magazine","og_description":"Lu Xun, el ingeniero de la Providencia Apr 082013 [&hellip;]","og_url":"https:\/\/niramart.com\/revista-magazine\/lu-xun-el-ingeniero-de-la-providencia\/","og_site_name":"Niram Art Magazine","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Est. reading time":"14 minutes"}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/niramart.com\/revista-magazine\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/174","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/niramart.com\/revista-magazine\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/niramart.com\/revista-magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/niramart.com\/revista-magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=174"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/niramart.com\/revista-magazine\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/174\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/niramart.com\/revista-magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=174"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}